Kuzma Sergeevich Petrov-Vodkin – Girl in red scarf (worker). 1925
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos terrosos y ocres para la piel, contrastados por el rojo vibrante del pañuelo que cubre su cabeza y cuello. Este elemento, de color intenso, atrae inmediatamente la atención y funciona como una especie de halo alrededor de su rostro. El blanco impoluto de la camisa o blusa aporta luminosidad y resalta la sencillez de su vestimenta.
El fondo es fragmentado y abstracto; se intuyen formas geométricas que sugieren una estructura arquitectónica, posiblemente un muro o una pared. La pincelada es visible, con trazos cortos y expresivos que contribuyen a la textura general de la obra. No hay intento de crear una perspectiva realista; el espacio parece plano y bidimensional.
La expresión de la joven es compleja: se percibe una mezcla de seriedad, dignidad y quizás un atisbo de melancolía. No se trata de una sonrisa fácil o una actitud despreocupada. La postura es rígida, casi desafiante, lo que sugiere una cierta fortaleza interior. El pañuelo rojo podría interpretarse como un símbolo de pertenencia a una clase trabajadora, reforzado por la sencillez del atuendo y la severidad de su expresión.
Más allá de la representación literal, la pintura parece explorar temas relacionados con la identidad, el trabajo y la condición humana. La mirada fija y directa invita a la reflexión sobre la vida de aquellos que realizan un esfuerzo cotidiano, sin adornos ni artificios. El uso del color rojo, tradicionalmente asociado con la pasión, la revolución o incluso el sacrificio, podría añadir una capa adicional de significado al retrato, sugiriendo una lucha silenciosa o una resistencia interna. La ausencia de contexto narrativo específico permite múltiples interpretaciones, invitando al espectador a proyectar sus propias emociones y experiencias en la imagen.