Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 (Composition) – 1936 Minotaure mourant
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La criatura yacente, con rasgos tanto humanos como bestiales –cabeza de toro, cuerpo musculoso y extremidades alargadas– ocupa el centro visual e irradia una sensación de agonía. Su postura, prostrada sobre el suelo, sugiere derrota y sufrimiento. La paleta de colores utilizada para esta figura, con tonos ocres y rojizos, acentúa la impresión de dolor y vulnerabilidad. Se aprecia un objeto fragmentado a su lado, posiblemente un instrumento musical o una herramienta, que podría simbolizar la destrucción de la creatividad o el espíritu cultural.
En contraste con la criatura abatida, en el plano posterior se presenta una figura femenina montada sobre un caballo blanco. La mujer sostiene un objeto alargado, quizás una lanza o un cetro, y su expresión es severa, casi implacable. El caballo, de color inmaculado, sugiere pureza y poder. La posición de la jinete, con el rostro orientado hacia la criatura caída, implica una confrontación, una victoria sobre la bestialidad o una representación alegórica del triunfo del orden sobre el caos.
El uso de un fondo plano y descolorido contribuye a la atmósfera onírica y simbólica de la obra. La ausencia de perspectiva tradicional acentúa la naturaleza irreal de la escena. La figura femenina, envuelta en una neblina azulada, parece emerger de este espacio indefinido, reforzando su papel como agente de cambio o justicia.
Subyacentemente, esta pintura podría interpretarse como una alegoría sobre el conflicto entre la civilización y los instintos primarios, o como una representación del sufrimiento humano frente a fuerzas destructivas. La criatura moribunda encarna quizás las consecuencias de la guerra o la opresión, mientras que la figura femenina simboliza la esperanza de redención o la inevitabilidad del juicio. La yuxtaposición de elementos mitológicos y figuras humanas sugiere una reflexión sobre la condición humana y su lucha constante contra sus propios demonios internos. La composición en sí misma, con su contraste entre luz y sombra, fuerza y debilidad, invita a la contemplación y a múltiples interpretaciones.