Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1938 Femme assise au jardin
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer, central en la composición, se presenta con una severidad marcada en sus facciones. Sus ojos, delineados con precisión, sugieren una mirada intensa, casi penetrante. La boca es un delgado trazo, carente de expresividad aparente, lo que contribuye a una atmósfera de introspección o incluso melancolía. El cabello, peinado hacia atrás, acentúa la rigidez de su postura.
El vestuario de la figura es particularmente llamativo. Se compone de planos geométricos superpuestos en una paleta de colores contrastantes: rojos, verdes, negros y blancos dominan la composición. Esta fragmentación no solo sirve para descomponer la forma, sino también para sugerir una complejidad interna, una multiplicidad de perspectivas sobre la identidad femenina. La rigidez del vestido, con sus ángulos definidos, parece limitar el movimiento, reforzando la impresión de contención emocional.
El jardín que rodea a la mujer está igualmente estilizado. Las hojas y ramas se representan como formas angulares y simplificadas, creando un fondo decorativo que no busca imitar la realidad natural, sino más bien evocar una sensación de exuberancia contenida. La luz, difusa y amarillenta, baña la escena, contribuyendo a una atmósfera onírica y ligeramente opresiva.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas relacionados con la identidad, el encierro y la fragmentación de la experiencia humana. La figura femenina, aislada en su jardín estilizado, podría interpretarse como un símbolo de la alienación o la pérdida de conexión con el mundo exterior. El uso deliberado de la distorsión y la abstracción sugiere una crítica a las convenciones sociales y a las expectativas impuestas a la mujer. La composición, aunque aparentemente estática, irradia una tensión subyacente, un conflicto entre la apariencia externa y la realidad interna. La obra invita a la reflexión sobre la naturaleza de la representación y la complejidad de la condición humana.