Pablo Picasso Period of creation: 1962-1973 – 1964 Le peintre et son modКle II
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La composición presenta una escena interior fragmentada y densa, dominada por dos figuras principales dispuestas en un espacio ambiguo. A la izquierda, se observa una forma humanoide estilizada, casi espectral, delineada con trazos gruesos en blanco y negro. Esta figura parece estar involucrada en un acto de observación o creación; su mirada, aunque no directamente visible, sugiere una concentración intensa. La ausencia de detalles faciales específicos acentúa la sensación de universalidad o arquetipo.
En el lado derecho del lienzo, se distingue una figura recostada sobre lo que podría ser un diván o cama. Esta forma es más orgánica y curvilínea, con toques de color rosa, verde y amarillo que sugieren carne y textura. La posición relajada de la figura contrasta fuertemente con la tensión implícita en la figura observadora.
Entre ambas figuras se encuentra una zona intermedia compuesta por manchas y líneas abstractas en tonos grises, azules y blancos. Esta sección actúa como un puente visual, pero también como una barrera que separa a los dos sujetos. La presencia de elementos indefinidos – posiblemente objetos o partes del mobiliario – añade complejidad a la escena.
La paleta cromática es limitada pero expresiva. El predominio del blanco y negro en la figura izquierda evoca ideas de introspección, soledad o incluso muerte. Los colores más cálidos utilizados para representar la figura recostada sugieren vitalidad, sensualidad o vulnerabilidad.
Subtextos potenciales: La pintura parece explorar la relación entre el creador y su objeto de creación, o entre el observador y el observado. La fragmentación de las formas y la ambigüedad del espacio podrían simbolizar la subjetividad de la percepción y la dificultad de representar la realidad objetivamente. Existe una tensión palpable entre la figura activa (el pintor) y la figura pasiva (el modelo), lo que sugiere un juego de poder o una dinámica compleja en su interacción. La obra podría también aludir a temas como el deseo, la alienación o la incomunicación. El uso de formas distorsionadas y no naturalistas apunta a una exploración del inconsciente y las emociones subyacentes.