Arhip Kuindzhi – Crimea
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El mar, de un azul apagado, se extiende hasta fusionarse con el cielo, donde unos cúmulos nubosos dispersos aportan una luz tenue y difusa. La atmósfera general es opresiva, cargada de humedad y una sensación de aislamiento. La paleta cromática, dominada por tonos fríos y desaturados, contribuye a esta impresión de tristeza y quietud.
Más allá del registro puramente descriptivo, la obra parece sugerir una reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad humana frente a la naturaleza. La ausencia casi total de color vibrante y la representación de un paisaje árido e inhóspito podrían interpretarse como una metáfora de la pérdida o la decadencia. La presencia de las figuras humanas, reducidas a meros puntos en el horizonte, acentúa esta sensación de vulnerabilidad y desamparo. El autor parece interesado no tanto en la representación fiel del lugar sino en evocar un estado anímico particular: una introspección silenciosa ante la inmensidad y la implacabilidad del mundo natural. La composición, con su marcada horizontalidad, refuerza la idea de una extensión infinita y una perspectiva que se pierde en la lejanía, invitando a la contemplación y al recogimiento.