Raphael – Stanza della Segnatura: The School of Athens (fragment)
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Dos figuras poderosas, dos de las mentes más brillantes de la historia de la humanidad, dos titanes de la filosofía, como lo fue Rafael en la pintura y sus contemporáneos Leonardo y Miguel Ángel: ¿quién supera a quién, qué prevalece sobre qué? Platón o Aristóteles, lo ideal, lo celestial, o lo material, lo terrenal. Una pregunta eterna que ha definido muchos eventos históricos en el desarrollo del Homo Sapiens... Rafael colocó precisamente a estos dos en el centro de su inmortal obra maestra, la mejor de las pinturas al fresco del ciclo de Santa della Senyura: La Escuela de Atenas. A pesar de la diferencia de edad, la sabiduría se lee y emana de los rostros de ambos. Y ambos irradian una energía espiritual que es opuesta a la del interlocutor, pero que al mismo tiempo están atraídos el uno al otro en un debate único, una conversación, como dos partículas con cargas opuestas que se repelen y se atraen simultáneamente en su interacción. La armonía de los opuestos, la dialéctica de la existencia de las creaciones del Señor Dios, es decir, de la Naturaleza. La maestría en la exposición del tema, la representación de formas y espacios mediante medios pictóricos a través del dominio de la técnica en Rafael es impecable aquí. Yo, como espectador, no dejo de sorprenderme por la virtuosismo en el manejo de todo este conjunto y en la representación de la inmensa profundidad de las conexiones, contrastes y matices incluso en esta pareja, sin mencionar toda la composición en su totalidad. Los contrastes en las cabezas, las posiciones de las manos, los vestidos, se suavizan por sutiles detalles y casi repeticiones en las posturas del cuerpo y en otras manos, con libros; cada libro es paralelo a otra mano en ambas figuras, dando unidad, una participación del gesto al contenido teórico de la publicación impresa que sostiene uno de los filósofos. La ligereza, la profundidad y la dinámica de las formas, el virtuosismo en la representación de luces y sombras, simplemente abruman cuando se tiene en cuenta el período en el que todo esto fue creado. Más bien, el estado de la sociedad en esa época aún turbulenta, bajo el reinado de la Inquisición y las normas y reglas medievales. Fue una explosión imparable de la Era del Renacimiento, que arrasaba y destruía todos los cimientos y cánones anteriores, a la que nada podía detener. El más brillante de esta constelación de artistas pintores fue Rafael Sanzio, consumido por esta tensión a la temprana edad de 36 años, pero que alcanzó un nivel de altura inalcanzable en sus obras inmortal, e hizo, junto con los genios de la pintura contemporáneos, una verdadera revolución, tanto en este tipo de creatividad como en el desarrollo de la humanidad en su conjunto.
No se puede comentar Por qué?
La segunda figura, a su derecha, exhibe una barba más corta y abundante cabello rojizo. Su vestimenta es una túnica azul celeste sobre una prenda marrón, con pliegues que sugieren movimiento y dinamismo. Esta figura sostiene un libro abierto, aparentemente en actitud de consulta o presentación. El rostro denota una expresión pensativa, casi inquisitiva.
La disposición de los personajes sugiere una interacción intelectual. La postura del hombre a la izquierda, con su dedo apuntando hacia arriba, podría interpretarse como una invitación al diálogo o una referencia a principios superiores. El gesto del segundo personaje, inclinado sobre el libro abierto, implica un proceso de reflexión y análisis.
La paleta cromática es deliberadamente contenida, dominada por tonos cálidos en la figura de la izquierda y azules fríos en la derecha, creando un contraste visual que acentúa su individualidad sin romper la armonía general del conjunto. La luz, difusa y uniforme, evita sombras marcadas, favoreciendo una atmósfera de serenidad y contemplación.
El detalle de los volúmenes escritos –el libro desgastado contra el abierto– podría aludir a la transmisión del conocimiento, la importancia de la tradición frente a la innovación, o quizás, la tensión entre la filosofía teórica y la práctica ética. La arquitectura clásica que enmarca a las figuras refuerza la idea de un espacio dedicado al saber y al debate intelectual.