Rembrandt Harmenszoon Van Rijn – Portrait of Aletta Adriaensdochter
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La mujer está vestida con ropas sobrias pero lujosas. Destaca especialmente el cuello, adornado con una amplia volantería blanca, elaborada con múltiples capas de tela plisada. Este detalle no solo indica riqueza, sino también un conocimiento avanzado en la confección de indumentaria, reflejo del estatus social de la retratada. El cabello, recogido bajo un tocado negro, revela sutiles rizos que se asoman por debajo, añadiendo una nota de naturalidad a la formalidad general del retrato.
La expresión facial es notablemente serena y contenida. Los ojos, ligeramente entrecerrados, transmiten una sensación de inteligencia y dignidad. La boca, dibujada con precisión, sugiere una leve sonrisa, que podría interpretarse como un indicio de confianza en sí misma o quizás una invitación a la conversación. El rostro muestra los signos del paso del tiempo, arrugas finas alrededor de los ojos y la boca, pero estos no se presentan como imperfecciones a ocultar, sino como marcas de experiencia y carácter.
La posición de las manos, cruzadas sobre un cojín rojo carmesí, denota una actitud de compostura y control. El color del cojín, vibrante y contrastante con la sobriedad del vestuario, aporta un punto focal visual que atrae la mirada hacia el centro inferior de la composición.
Subtextualmente, este retrato parece querer comunicar una imagen de estabilidad, virtud y prosperidad. La ausencia de elementos decorativos superfluos sugiere una personalidad austera y reservada, mientras que la calidad de los materiales y la meticulosa ejecución del retrato indican un estatus social elevado. La mirada directa al espectador establece una conexión personal, invitando a una reflexión sobre el carácter y la posición de esta mujer en su sociedad. Se intuye una figura perteneciente a una clase acomodada, posiblemente con influencia económica o política, que desea proyectar una imagen de respetabilidad y solidez. La pintura, en su conjunto, es un testimonio visual de los valores y las convenciones sociales de su época.