Rembrandt Harmenszoon Van Rijn – Three Musicians (Allegory of Hearing)
Ubicación: Private Collection
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A su lado, un hombre mayor, con el rostro marcado por las arrugas y una expresión de deleite, participa activamente en la música. Sus labios están entreabiertos, emitiendo aparentemente un sonido, mientras que sus ojos se encuentran cerrados, indicando una concentración total en la experiencia auditiva. La textura de su piel, meticulosamente representada, revela el paso del tiempo y una vida vivida con intensidad.
Finalmente, sobre ellos, aparece un joven, también con los ojos cerrados, aparentemente imitando o acompañando a los otros dos. Su postura es más relajada que la de sus compañeros, pero su expresión refleja una participación activa en la música. El gorro negro que lleva puesto contrasta con el tono general de la escena y podría sugerir un elemento de juventud o incluso de irreverencia.
La composición evoca una atmósfera íntima y casi ritualística. La ausencia de contexto ambiental – no se aprecia ningún instrumento musical visible, ni un escenario definido – centra la atención en los personajes y su experiencia sensorial compartida. El uso del claroscuro acentúa esta sensación de intimidad, creando una barrera entre el espectador y la escena representada.
Más allá de la representación literal de músicos, la obra parece sugerir una alegoría sobre el poder de la música y sus efectos en el alma humana. La ceguera voluntaria de los personajes – todos con los ojos cerrados – simboliza quizás la necesidad de trascender lo visual para acceder a un nivel más profundo de experiencia estética. La pintura invita a reflexionar sobre la naturaleza de la percepción, la importancia del sonido y la capacidad de la música para evocar emociones intensas y transformar la realidad. La disposición de las figuras, con sus expresiones concentradas y gestos expresivos, sugiere una comunión profunda, un momento de gracia compartido en el que los límites individuales se desvanecen ante la fuerza de la melodía.