Portrait of the writer A.F. Pisemsky Ilya Repin (1844-1930)
Ilya Repin – Portrait of the writer A.F. Pisemsky
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Pintor: Ilya Repin
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
Se sabe que Repin recurrió al género del retrato un número increíble de veces durante su carrera. Y lo más interesante es que cada uno de ellos tuvo éxito. Pobre o rico, viejo o joven, cada persona luce en su propio original y único. Repin supo plasmar ese rasgo individual que distinguiría el cuadro de los demás. Y ese rasgo no siempre fue la apariencia. El cuadro fue creado en 1880 y desde hace muchos años se encuentra en la Galería Estatal Tretyakov.
Descripción del cuadro de Ilya Repin "Retrato de Pismsky".
Se sabe que Repin recurrió al género del retrato un número increíble de veces durante su carrera. Y lo más interesante es que cada uno de ellos tuvo éxito. Pobre o rico, viejo o joven, cada persona luce en su propio original y único. Repin supo plasmar ese rasgo individual que distinguiría el cuadro de los demás. Y ese rasgo no siempre fue la apariencia.
El cuadro fue creado en 1880 y desde hace muchos años se encuentra en la Galería Estatal Tretyakov. El cuadro mide algo más de 60 cm de ancho por 90 cm de alto. En muchos de sus lienzos, el artista representa a un hombre de cintura para que su rostro, sus hombros y su pecho sean lo más expresivos posible. Repin siguió el mismo principio en este caso, salvo que el cuerpo está oculto bajo una gran chaqueta gris. El escritor, pintado por Repin, está sentado en una silla y apoya las manos en un bastón. Muchos historiadores del arte dicen que la imagen no puede llamarse un retrato ordinario, como se acostumbra a considerar.
Repin transmite con mucha precisión el carácter de su cliente. Dibujó cada rasgo, cada arruga de forma tan técnica, que muchos de los conocidos de Pisemsky quedaron sorprendidos por el místico parecido con el original. Da la sensación de que Pisemsky no nos mira desde un lienzo de un metro, sino desde la habitual foto ampliada. Excepto que las cámaras no consiguieron su futura gloria en aquel entonces. El cuadro respira con vida y Pismsky se levantará literalmente de su silla y comenzará a pasearse por la habitación. Esta vivacidad se transmite de alguna manera por las inusuales expresiones faciales del héroe: una ceja levantada, una cara de sorpresa y una leve y casi imperceptible sonrisa en la comisura de los labios.
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El hombre se presenta con una expresión compleja: hay una mezcla de cansancio y melancolía en sus ojos, pero también una cierta dignidad y fortaleza en su semblante. La barba poblada, canosa y desordenada, contribuye a esta impresión de un individuo marcado por el tiempo y la experiencia. El cabello, igualmente revuelto, sugiere una personalidad poco convencional o quizás una vida dedicada a la introspección más que a las formalidades sociales.
La vestimenta es sobria: un traje oscuro con un elegante lazo de moño. La paleta de colores predominante es terrosa, con tonos marrones y grises que refuerzan la atmósfera de seriedad y profundidad. El uso del claroscuro es notable; la luz incide sobre el rostro y las manos, resaltando los detalles de la piel y la textura de la barba, mientras que el fondo se mantiene en una penumbra suave, concentrando la atención en la figura central.
En sus manos sostiene un bastón, apoyado con firmeza. Este accesorio podría simbolizar tanto un apoyo físico como una metáfora del peso de los años o las responsabilidades. La forma en que lo sujeta, con una cierta tensión, sugiere una carga, quizás intelectual o emocional.
El fondo neutro y la ausencia de elementos decorativos enfatizan aún más la importancia del sujeto. No se busca distraer al espectador; el objetivo es presentar un retrato psicológico, una ventana a la personalidad de este hombre. Se intuye una vida dedicada al pensamiento y a la creación, marcada por momentos de introspección y quizás también de desilusión. La pintura transmite una sensación de quietud melancólica, como si capturara un instante de reflexión profunda en el interior del retratado.