Ilya Repin – Portrait of the writer Ivan Yasinskii
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos fríos: azules, grises y verdes apagados, que contribuyen a una atmósfera de melancolía y reflexión. El fondo, difuso e indefinido, parece sugerir un espacio interior, posiblemente una biblioteca o estudio, aunque la falta de detalles concretos lo convierte en un mero soporte para destacar al personaje principal. La pincelada es suelta y expresiva, con trazos visibles que dan textura a la barba y el cabello, enfatizando su volumen y movimiento.
El hombre mira directamente al espectador, con una expresión compleja: hay una mezcla de severidad, cansancio y quizás un atisbo de ironía. Sus ojos, aunque hundidos por la edad, conservan una chispa de inteligencia y perspicacia. La luz incide sobre el rostro desde un lado, creando contrastes que acentúan las arrugas y los surcos marcados por el tiempo en su piel.
La postura es rígida, casi formal, lo que sugiere una cierta dignidad y solemnidad. Las manos se encuentran ligeramente juntas frente a él, como si estuviera meditando o conteniendo algo. La vestimenta, un abrigo oscuro con detalles de color azulado, parece sencilla y funcional, sin adornos ostentosos.
Más allá de la representación literal del individuo, el retrato transmite una sensación de introspección y sabiduría acumulada. El hombre proyecta una imagen de intelectual dedicado a su trabajo, alguien que ha vivido experiencias significativas y que posee un profundo conocimiento del mundo. La atmósfera general es de quietud y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del tiempo, la memoria y el legado. Se intuye una vida dedicada a la escritura o al pensamiento, marcada por la experiencia y la reflexión profunda. El retrato no busca halagar, sino capturar la esencia de un hombre marcado por su oficio y los años transcurridos.