Peter Paul Rubens – Cardinal-Infante Ferdinand on horseback in the Battle of Noerdlingen, 6 September 1634
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Имеем: Часть 2: Буше, Франсуа (1703-1770) – Пейзаж с крестьянским подворьем, 1758, 24х32
Часть 4: Буше, Франсуа (1703–1770) – Пейзаж с хижиной, 1758, 25х33
Это одно и то же, или разные экспонаты?
No se puede comentar Por qué?
El caballo, representado con gran detalle en su musculatura y pelaje, ocupa una parte significativa del espacio pictórico. Su expresión es indescifrable, pero su energía contribuye a la sensación general de movimiento y tensión.
En el primer plano, bajo los pies del caballo, se vislumbra un campo de batalla caótico. Se distinguen figuras humanas en posiciones recumbentes o luchando, aunque están representadas con menor detalle, diluidas en una masa oscura que contrasta con la claridad de la figura principal. Esta técnica disminuye su importancia relativa, enfocando la atención del espectador en el personaje montado.
El fondo está compuesto por un cielo tormentoso, con nubes oscuras y amenazantes que sugieren la gravedad de la situación bélica. La luz, aunque limitada, parece provenir de una fuente externa, iluminando selectivamente al jinete y su corcel, mientras que el resto de la escena permanece sumida en sombras.
La paleta cromática es predominantemente oscura, con tonos marrones, negros y grises, acentuados por el rojo del forro de la capa que ondea tras el jinete y los detalles de su armadura. Este uso limitado del color refuerza la atmósfera sombría y dramática de la escena.
Subtextualmente, la obra parece aspirar a glorificar al personaje principal, presentándolo como una figura imponente y controladora en medio del caos de la guerra. La disposición compositiva, con el jinete situado en un plano superior y rodeado de oscuridad, sugiere su autoridad y poderío. La representación del caballo, símbolo tradicional de fuerza y nobleza, contribuye a esta imagen de liderazgo. No obstante, la atmósfera general de pesimismo y la presencia de los cuerpos caídos en el campo de batalla insinúan también las consecuencias devastadoras de la guerra, creando una tensión entre la exaltación individual y la realidad brutal del conflicto. La composición, aunque grandilocuente, no carece de un cierto dramatismo que invita a reflexionar sobre el coste humano de la victoria.