Alexey Kondratievich Savrasov – Night. 1871
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Comentarios: 1 Ответы
Делаю презинтацию про Саврасова, выражаю благодарность вашему сайту, если бы не он, я и не знаю что ы делал, благодарю, очень полезный сайт!
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La obra presenta una escena nocturna dominada por tonos ocres y marrones que sugieren calidez tenue y melancolía. En el primer plano, se distinguen tres caballos, representados con un realismo moderado; el animal más cercano al espectador se muestra de perfil, mientras los otros dos permanecen parcialmente oscurecidos en la penumbra. Sus posturas son relajadas, casi estáticas, transmitiendo una sensación de reposo o espera.
El fondo está ocupado por un horizonte bajo y difuso que separa la tierra del cielo. El cielo no es oscuro, sino más bien un degradado de colores cálidos, lo que impide establecer una clara división entre el día y la noche. Esta ambigüedad lumínica contribuye a crear una atmósfera onírica y contemplativa.
En el extremo derecho de la composición, se observa la figura solitaria de un hombre, envuelto en sombras. Su presencia es discreta; su postura encorvada y su perfil apenas visible sugieren soledad y reflexión. No interactúa con los caballos ni parece formar parte del mismo espacio inmediato que ellos.
La ausencia de elementos narrativos explícitos invita a la interpretación subjetiva. La escena podría evocar un momento de pausa en un viaje, una espera silenciosa o incluso una metáfora sobre la condición humana y su relación con la naturaleza. Los caballos, tradicionalmente asociados con la libertad y el poder, aquí parecen despojados de esa energía, sumidos en un estado de quietud que contrasta con la figura humana, aparentemente absorta en sus propios pensamientos.
La paleta cromática limitada y la pincelada suelta refuerzan la sensación de intimidad y recogimiento. La pintura no busca representar una realidad objetiva, sino más bien transmitir una emoción o un estado de ánimo particular: una melancolía serena, una soledad contemplativa, quizás incluso una premonición de algo inminente. El tratamiento del color y la luz sugiere una conexión profunda con el paisaje y una reflexión sobre la fugacidad del tiempo.