Valentin Serov – Portrait of the poet KD Balmont. 1905
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El dibujo presenta a un hombre de mediana edad, retratado desde la cintura hacia arriba y ligeramente inclinado hacia el espectador. La ejecución es rápida y expresiva, con trazos sueltos que sugieren más que definen los contornos. Se aprecia una fuerte carga emocional en la representación, transmitida por la intensidad de la mirada y la energía palpable en las líneas.
El personaje viste un traje formal, compuesto por chaleco y chaqueta oscura, aunque el detalle del tejido se diluye en favor de la sensación general de movimiento y textura. La camisa blanca, con un cuello alto y rígido, contrasta con la oscuridad del resto de la vestimenta, atrayendo la atención hacia el rostro.
El cabello es abundante y revuelto, lo que podría indicar una personalidad apasionada o un espíritu creativo desordenado. El bigote prominente y las cejas pobladas acentúan la expresividad facial. La luz incide principalmente en el lado izquierdo del rostro, creando sombras marcadas que enfatizan los pómulos y la estructura ósea.
La firma y la fecha – “B. Grigoriev, 1905” – se ubican en la esquina inferior derecha, indicando la autoría y el momento de creación. El fondo es completamente oscuro, lo que concentra toda la atención en la figura del retratado y contribuye a crear una atmósfera íntima y reflexiva.
Subtextos potenciales: La rapidez del trazo y la intensidad emocional sugieren un vínculo cercano entre el artista y el modelo. La vestimenta formal, combinada con la apariencia algo descuidada, podría indicar una dualidad en el carácter del personaje: alguien culto y refinado, pero también impulsivo e independiente. El uso de blanco en el cuello de la camisa puede simbolizar pureza o idealismo, mientras que la oscuridad general evoca misterio o introspección. La mirada directa del retratado establece un diálogo silencioso con el espectador, invitándolo a reflexionar sobre su interioridad y complejidad. La obra parece capturar no tanto una semejanza física, sino más bien la esencia de la personalidad del individuo representado.