Konstantin Andreevich Somov – The uvula of Colombina
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En el lienzo se observa una figura femenina vestida con un elaborado disfraz de carnaval. La paleta cromática es vibrante y rica, dominada por tonos rojos, azules, amarillos y dorados que sugieren festividad y exuberancia. El vestido, compuesto por rombos multicolores, atrae la mirada inmediatamente; su diseño intrincado contrasta con el fondo más oscuro y difuso.
La mujer porta una máscara de medio rostro en tonalidades ocre y doradas, ocultando parcialmente sus rasgos y añadiendo un elemento de misterio e identidad ambigua. Un gran collar de plumas rojas se extiende desde la base del cuello, enfatizando su teatralidad. La pose es dinámica: con una mano señala hacia el exterior del cuadro, invitando a la contemplación o quizás indicando un punto focal invisible para el espectador.
El entorno sugiere una noche festiva. Se vislumbran figuras borrosas en segundo plano, posiblemente otros participantes de la celebración, y luces tenues que iluminan un jardín o parque. La presencia de fuegos artificiales en el cielo refuerza la atmósfera de alegría y desenfreno.
Subtextos potenciales se manifiestan a través del simbolismo inherente al carnaval. La máscara representa la transgresión de las normas sociales, la liberación de inhibiciones y la adopción de una identidad ficticia. El disfraz, con su complejidad y riqueza visual, podría aludir a la vanidad o a la necesidad de ocultar la verdadera personalidad.
La mirada dirigida hacia el exterior del cuadro sugiere un deseo de conexión, de ser visto o reconocido en medio de la multitud. La escena completa evoca una sensación de efímera belleza, de placer fugaz y de la dualidad entre apariencia y realidad. El contraste entre la figura central, nítidamente definida, y el fondo borroso podría interpretarse como una metáfora de la individualidad en un contexto colectivo o de la búsqueda de sentido en medio del caos festivo. La composición general transmite una atmósfera onírica y melancólica, sugiriendo que tras la fachada de alegría se esconde una cierta tristeza o soledad.