Vasily Ivanovich Surikov – Salome brings the head of John the Baptist of her mother Herodias
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es teatral, concentrada en las figuras principales y creando fuertes contrastes entre luces y sombras. Esto acentúa el carácter trágico del momento y dirige la atención hacia los rostros de las mujeres, donde se intenta capturar su psicología. La joven Salome parece absorta en su acción, casi desprovista de emoción, lo que sugiere una aceptación fría y calculada de su papel en este acto macabro. Herodías, por el contrario, muestra una complejidad emocional más profunda; la luz incide sobre sus facciones, revelando una tensión interna difícil de interpretar.
El espacio arquitectónico es lujoso, con detalles como un espejo ornamentado que refleja fragmentos del entorno y un tapiz rojo intenso que domina el fondo. Estos elementos sugieren riqueza y poder, pero también contribuyen a la atmósfera claustrofóbica y opresiva de la escena. La presencia de una lámpara encendida en la penumbra añade un elemento de misterio y simbolismo, como si iluminara no solo el acto presentado sino también las consecuencias morales que conlleva.
Subtextualmente, la pintura explora temas de poder, manipulación y culpa. El acto de presentar la cabeza es más que una simple ejecución de una orden; es una demostración de influencia y control. La ambigüedad en la expresión de Herodías sugiere una posible carga de conciencia o un temor a las consecuencias de sus actos. La ausencia de figuras masculinas refuerza la idea de un mundo femenino dominado por la intriga y el deseo de poder, donde la moralidad se ve comprometida por la ambición personal. La bandeja plateada, objeto de presentación, adquiere una carga simbólica: es a la vez recipiente de horror y símbolo de ostentación. El uso del color rojo en el tapiz podría aludir a la sangre derramada y a la pasión descontrolada que subyace a esta tragedia.