Uffizi – Albrecht Dürer - Adoration of the Magi
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En el primer plano, la figura femenina vestida de azul, con un velo que enmarca su rostro, presenta al infante a un hombre barbudo, ataviado con ropajes suntuosos y una corona. Este último ofrece lo que parece ser un recipiente con monedas o joyas, gesto que denota ofrenda y reconocimiento. A los pies del niño, otro personaje de edad avanzada, cubierto con una rica vestimenta roja, inclina su cabeza en señal de adoración. La iluminación se concentra sobre estos personajes principales, resaltando sus rostros y detalles de sus atuendos.
El segundo plano revela un cortejo extenso que avanza hacia el centro de la escena. Se distinguen figuras montadas a caballo, acompañadas por otros individuos vestidos con ropajes diversos. La perspectiva es compleja; se aprecia una arquitectura ruinosa en el fondo, con arcos y columnas parcialmente destruidos, lo cual sugiere una atmósfera de decadencia o transición. El paisaje que se extiende más allá de esta estructura arquitectónica muestra montañas y un cielo azul salpicado de nubes.
El autor ha prestado especial atención a la representación de los detalles: las texturas de las telas, la expresión de los rostros, la minuciosidad en la descripción de los objetos presentes. La variedad de edades, etnias y vestimentas entre los personajes sugiere una escena de alcance universal, que trasciende las barreras sociales y culturales.
Subyace a esta representación un mensaje de humildad y devoción. La presencia de figuras tanto poderosas como ancianas en la adoración del niño implica una aceptación de la divinidad por parte de todos los estratos sociales. La arquitectura ruinosa en el fondo podría interpretarse como una alegoría de la fragilidad del poder terrenal frente a la permanencia de lo espiritual. El cortejo, con su diversidad y movimiento, sugiere un viaje, una peregrinación hacia la fe. La luz, cuidadosamente distribuida, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y misterio, invitando al espectador a contemplar el significado profundo de la escena representada.