Vitaly Gavrilovich Tihov – The Bathers
Ubicación: Private Collection
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La obra presenta una escena íntima en un entorno natural. Dos figuras femeninas desnudas son el foco principal; una se encuentra sentada al borde del agua, con la espalda vuelta al espectador, mientras que la otra emerge del líquido, aparentemente preparándose para entrar o salir del mismo. La composición sugiere un momento de recogimiento y vulnerabilidad.
El tratamiento de la luz es notable. No hay una iluminación uniforme; en cambio, se observa un juego de luces y sombras que enfatiza los volúmenes de las figuras y crea una atmósfera húmeda y reverberante. Los tonos verdes dominan el paisaje circundante, con pinceladas sueltas y vibrantes que evocan la vegetación densa y el reflejo del agua. La paleta es rica pero no estridente, favoreciendo los colores terrosos y las variaciones de verde y azul.
El espacio se define de manera imprecisa. El fondo se desdibuja en una masa de árboles y follaje, lo que contribuye a la sensación de aislamiento y privacidad. La superficie del agua actúa como un espejo distorsionado, reflejando fragmentos del entorno y las figuras mismas, añadiendo complejidad visual y simbólica.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas relacionados con la feminidad, el cuerpo y la naturaleza. La desnudez de las mujeres no se presenta de forma explícita o erótica, sino más bien como una expresión de naturalidad e inocencia. El entorno boscoso puede interpretarse como un refugio, un espacio alejado de las convenciones sociales donde las figuras pueden existir libremente.
La interacción entre las dos mujeres es sutil pero significativa. Sus miradas y posturas sugieren una conexión íntima, posiblemente amistad o compañerismo. La escena en su conjunto evoca una sensación de melancolía y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la relación entre el cuerpo humano y el mundo natural. El acto mismo de bañarse podría simbolizar purificación, renovación o un retorno a un estado primordial.