Apollinaris M. Vasnetsov – Summer day. 1880
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Comentarios: 1 Ответы
ЛЕТО
Как будто сделать что-то позабыл.
И в угнетённом состоянье
Припомнишь летнее мерцанье –
Как в детстве лето я любил.
Как море было велико!
В Анапе жить уютно было.
Питательно, как молоко
Густое лето – и поило.
Поутру на морском брегу
В закрутках пены крабы, крабы…
Любой уверен – убегу,
И убегали…Мне бы так бы!
Раскол воды чуть золотист,
Зелёным цветом отливает.
Коньков ли стайка проплывает?
Не то глубин оттенок мглист…
А после под Калугой жил
На даче дяди с тётей…Лето
Густело, было чудно это.
Я сумерки тогда любил.
И дачный мир давался мне
Зеленовато-пышной гаммой –
Тут грядки, сочные вполне.
Клубнику собираем с мамой.
А ныне лето – скука, пыль,
Хождение на службу…То есть
Я постарел, и также быль
Моя – но всё же длится повесть
Моя, хоть не по нраву стиль.
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, la vegetación baja se presenta densa y vibrante, casi palpable en su textura. Un camino terroso serpentea entre esta flora, invitando a una posible inmersión en el espacio representado. Tras él, un grupo de girasoles, con sus cabezas inclinadas hacia la luz, añaden un elemento de dinamismo y vitalidad al conjunto.
El punto focal de la composición lo ocupa un árbol de porte imponente, cuya copa frondosa se eleva hacia el cielo. Su silueta, robusta y bien definida, contrasta con la suavidad de los contornos del resto de la vegetación, creando una sensación de estabilidad y permanencia. A su derecha, otro árbol, más esbelto y delicado, complementa la composición, aportando equilibrio visual.
El cielo, pintado con pinceladas rápidas y expresivas, se abre en un azul celeste salpicado de nubes blancas que sugieren una atmósfera luminosa y despejada. La perspectiva atmosférica es evidente: los elementos más distantes se difuminan, perdiendo nitidez y color, lo que acentúa la sensación de profundidad.
Más allá del plano inmediato, se vislumbran colinas o tierras elevadas, delineadas con tonos verdosos y azulados, que contribuyen a la amplitud del paisaje. La ausencia de figuras humanas sugiere una contemplación solitaria de la naturaleza, un momento de quietud y reflexión.
Subtextualmente, la obra parece evocar una idealización de la vida rural, un refugio frente al bullicio urbano. La abundancia de vegetación y la luminosidad del cielo sugieren prosperidad y bienestar. La composición, aunque aparentemente sencilla, transmite una profunda sensación de armonía y serenidad, invitando a la contemplación pausada de la belleza natural. El uso de pinceladas sueltas y la ausencia de detalles minuciosos contribuyen a crear una atmósfera impresionista, donde la impresión visual prima sobre la representación realista.