Apollinaris M. Vasnetsov – view from the dining-room window. Ryabovo. 1919
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El entorno inmediato a la construcción se caracteriza por una vegetación densa y variada. Se distinguen árboles de tronco blanco, posiblemente álamos temblones, que contrastan con un árbol de follaje rojizo en el extremo derecho de la composición. La hierba alta y flores silvestres cubren el terreno, sugiriendo un estado natural y sin cultivar.
En el fondo, se extiende una llanura ondulada, cubierta por una vegetación más baja y uniforme. El cielo, representado con tonos pálidos y difusos, contribuye a la atmósfera general de quietud y serenidad. La luz parece ser suave y homogénea, sin sombras marcadas, lo que sugiere un día nublado o una hora cercana al amanecer o atardecer.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: verdes, marrones, ocres y grises, con toques de rojo en el árbol destacado y blanco en los álamos. La pincelada es visible y expresiva, contribuyendo a una sensación de inmediatez y espontaneidad.
Más allá de la representación literal del paisaje, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. La construcción, aunque sólida y funcional, se integra en el entorno natural sin dominarlo. El espacio delimitado por la cerca podría interpretarse como un símbolo de refugio o aislamiento, pero también como una barrera que separa al observador del mundo exterior.
La atmósfera general es melancólica y contemplativa, evocando sentimientos de nostalgia y anhelo por un pasado rural idealizado. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de soledad y distanciamiento. El paisaje se presenta no solo como un lugar físico, sino también como un espejo que refleja el estado interior del artista o del observador. Se intuye una cierta fragilidad en la escena, una vulnerabilidad ante las fuerzas naturales que podrían amenazar la estabilidad de la construcción y la tranquilidad del entorno. La pintura invita a la reflexión sobre la transitoriedad de la vida y la importancia de valorar los momentos de paz y quietud.