Carle van Loo – Jeanne-Antoinette Poisson, Madame Lenormant d’Etiolles, Marquise de Pompadour (1721-1764), portrait called «Belle Jardiniere» Château de Versailles
Château de Versailles – Carle van Loo -- Jeanne-Antoinette Poisson, Madame Lenormant d’Etiolles, Marquise de Pompadour (1721-1764), portrait called «Belle Jardiniere»
Aquí se observa a una mujer retratada de medio cuerpo, con un aire de naturalidad estudiada. La composición la sitúa en un entorno boscoso, sugerido por la vegetación que se adivina tras ella y que difumina el fondo, creando una atmósfera bucólica. La luz incide sobre su rostro y busto, resaltando la suavidad de sus facciones y la textura de las telas. El atuendo es sumamente elaborado: un vestido de seda color crema, adornado con intrincados lazos azules que delinean el escote y se repiten en el sombrero que lleva puesto. La joyería es discreta pero elegante; una delicada perla adorna su muñeca. En sus manos sostiene un pequeño ramo de flores blancas, mientras que a su lado descansa una cesta rebosante de flores variadas, con predominio de tonos rosados y blancos. El gesto de ofrecer la flor es significativo. No se trata de una presentación ostentosa, sino de una invitación a la cercanía, a la intimidad. La mirada directa al espectador establece un vínculo sutil, aunque no exento de cierta formalidad propia del retrato cortesano. Más allá de la representación literal, el cuadro parece querer transmitir una imagen idealizada de feminidad: belleza serena, gracia natural y conexión con la naturaleza. La cesta de flores, en particular, evoca la fertilidad, la abundancia y la armonía con el entorno. La paleta cromática, dominada por tonos pastel y suaves contrastes, refuerza esta impresión de delicadeza y refinamiento. El contexto subyacente sugiere una intención de proyectar una imagen de virtud y buen gusto, posiblemente buscando legitimar un estatus social elevado a través de la asociación con valores considerados deseables en la época. La aparente sencillez del atuendo contrasta con la complejidad de su confección, insinuando una riqueza discreta pero innegable. En definitiva, se trata de un retrato que busca capturar no solo el parecido físico, sino también la esencia de una personalidad idealizada dentro de las convenciones sociales de su tiempo.
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Carle van Loo -- Jeanne-Antoinette Poisson, Madame Lenormant d’Etiolles, Marquise de Pompadour (1721-1764), portrait called «Belle Jardiniere» — Château de Versailles
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Comentarios: 1 Ответы
- Пощёчина королю! Мечта всей моей жизни!
(реплика маркизы из старого, с Жераром Филиппом фильма "Фанфан-тюльпан")
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El atuendo es sumamente elaborado: un vestido de seda color crema, adornado con intrincados lazos azules que delinean el escote y se repiten en el sombrero que lleva puesto. La joyería es discreta pero elegante; una delicada perla adorna su muñeca. En sus manos sostiene un pequeño ramo de flores blancas, mientras que a su lado descansa una cesta rebosante de flores variadas, con predominio de tonos rosados y blancos.
El gesto de ofrecer la flor es significativo. No se trata de una presentación ostentosa, sino de una invitación a la cercanía, a la intimidad. La mirada directa al espectador establece un vínculo sutil, aunque no exento de cierta formalidad propia del retrato cortesano.
Más allá de la representación literal, el cuadro parece querer transmitir una imagen idealizada de feminidad: belleza serena, gracia natural y conexión con la naturaleza. La cesta de flores, en particular, evoca la fertilidad, la abundancia y la armonía con el entorno. La paleta cromática, dominada por tonos pastel y suaves contrastes, refuerza esta impresión de delicadeza y refinamiento.
El contexto subyacente sugiere una intención de proyectar una imagen de virtud y buen gusto, posiblemente buscando legitimar un estatus social elevado a través de la asociación con valores considerados deseables en la época. La aparente sencillez del atuendo contrasta con la complejidad de su confección, insinuando una riqueza discreta pero innegable. En definitiva, se trata de un retrato que busca capturar no solo el parecido físico, sino también la esencia de una personalidad idealizada dentro de las convenciones sociales de su tiempo.