Château de Versailles – Coypel, Noël -- Le char de Jupiter entre la Justice et la Piété
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Прекрасно!!!
No se puede comentar Por qué?
En el centro, una figura masculina imponente, con barba blanca y vestimentas majestuosas, se encuentra sentado sobre un carro tirado por aves rapaces. Su presencia irradia poder y autoridad divina. A su alrededor, una multitud de querubines revolotea, contribuyendo a la sensación de trascendencia y divinidad.
A la izquierda, una figura femenina con atributos que sugieren la Justicia se asienta sobre un trono etéreo, rodeada también por pequeños ángeles. Su expresión es serena y contemplativa, contrastando ligeramente con la actividad bulliciosa del resto de la escena. En el extremo derecho, otra figura femenina, posiblemente personificando la Piedad, participa en una danza o celebración junto a otros personajes alados.
La parte inferior de la composición está ocupada por un grupo de figuras masculinas y femeninas que parecen participar en un cortejo festivo. Uno de ellos, con cuerpo humano y torso equino (un centauro), se encuentra en movimiento, tensando un arco y flecha, lo que introduce una nota de tensión o posible conflicto dentro del ambiente general de celebración. Se aprecia también la presencia de hojas de laurel, símbolo de victoria y honor, que son portadas por algunos de los personajes.
La paleta cromática es rica y cálida, con predominio de tonos dorados, ocres y rosados, que acentúan la atmósfera celestial y el carácter idealizado de las figuras representadas. La luz, difusa pero intensa, ilumina selectivamente a ciertos personajes, creando contrastes dramáticos y guiando la mirada del espectador.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con el poder divino, la justicia, la piedad y la celebración de los valores heroicos. La presencia del centauro sugiere una dualidad entre lo humano y lo animal, o quizás entre la razón y los instintos. La danza y el cortejo festivo podrían simbolizar la armonía cósmica o la recompensa por las virtudes. El uso abundante de querubines refuerza la idea de un reino celestial lleno de gracia y benevolencia. En general, se percibe una atmósfera de opulencia y grandiosidad que es característica del arte decorativo de su época.