Château de Versailles – Jean-Marc Nattier -- Sophie-Philippine-Elisabeth-Justine of France, called Madame Sophie (1744-1787)
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Comentarios: 1 Ответы
Я снова вижу, что то и дело без промедления правильный перевод заменяется на неправильный. Понимаю, что у редактора нет необходимой литературы, чтобы проверить самого себя. Всё это довольно печально, но фактом является глас вопиющего в пустыне.
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La paleta cromática se centra en tonos pastel: dorados, verdes suaves, rosas pálidos y blancos nacarados que contribuyen a crear una atmósfera de elegancia y opulencia. La luz incide sobre el rostro, resaltando la piel tersa y los labios delicadamente maquillados, mientras que las sombras sutiles modelan sus facciones con precisión.
El vestuario es un elemento clave en la composición. El vestido, ricamente adornado con encajes, flores bordadas y elaborados lazos, revela el estatus social elevado de la retratada. La profusión de detalles textiles sugiere una ostentación controlada, propia del gusto cortesano de la época. El peinado, alto y ornamentado con cintas y adornos florales, refuerza esta impresión de sofisticación.
En su mano izquierda sostiene un abanico que utiliza para cubrir parcialmente su rostro, creando un juego de luces y sombras que añade misterio a su expresión. Este gesto, aparentemente casual, podría interpretarse como una forma de coqueteo o como una manera de protegerse del escrutinio público.
El fondo es oscuro y difuso, casi abstracto, lo que concentra la atención en la figura principal. Se intuyen elementos vegetales, sugerentes de un jardín o parque, pero sin ofrecer detalles concretos. Esta ambigüedad contribuye a crear una sensación de atemporalidad y universalidad.
Subyacentemente, el retrato transmite una imagen idealizada de la feminidad aristocrática: belleza, gracia, elegancia y refinamiento. La pose, la vestimenta y la expresión facial están cuidadosamente construidas para proyectar una imagen de nobleza y distinción. No obstante, también se puede percibir una cierta fragilidad o vulnerabilidad en la mirada de la retratada, insinuando quizás las limitaciones impuestas a su rol social como mujer en el siglo XVIII. La pintura, más allá de ser un mero retrato, funciona como un documento visual que refleja los valores y las convenciones sociales de una época determinada.