Château de Versailles – Pierre Mignard I -- The Family of the Grand Dauphin
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En este óleo, el autor presenta un grupo familiar de alto rango social en un interior palaciego. La composición se centra en una mujer sentada, vestida con un rico atuendo dorado y azul, que sostiene a un niño pequeño en su regazo. A su lado, un niño más joven está de pie, mientras que otro niño, también vestido elegantemente, se encuentra sentado al frente. Un hombre, presumiblemente el padre, aparece a la izquierda, posicionado sobre una silla con un perro a sus pies.
La vestimenta y los accesorios sugieren una posición privilegiada; las telas lujosas, los encajes y los adornos dorados denotan riqueza y estatus. El entorno arquitectónico, aunque no completamente definido, implica un espacio ceremonial o de recepción dentro de un palacio. La presencia de columnas clásicas y cortinajes amplios refuerza esta idea.
El gesto de la mujer, con una mano levantada, podría interpretarse como una presentación formal o una indicación de autoridad. Los niños, aunque retratados en poses relativamente naturales, parecen estar siendo mostrados al espectador, enfatizando su importancia dentro del linaje familiar. El perro, un elemento común en los retratos aristocráticos, simboliza lealtad y nobleza.
En la parte superior de la imagen, se observa una representación alegórica con figuras angelicales sosteniendo atributos que podrían referirse a virtudes o cualidades deseables para la familia representada. La luz incide principalmente sobre las figuras centrales, destacando sus rostros y vestimentas, mientras que el fondo permanece en penumbra, lo cual concentra la atención del espectador en los miembros de la familia.
Subtextos potenciales sugieren una afirmación de poder dinástico y continuidad generacional. El retrato no solo documenta la apariencia física de la familia, sino que también busca transmitir un mensaje sobre su posición social, riqueza y legado futuro. La inclusión de los niños pequeños enfatiza la importancia de asegurar la sucesión y perpetuar el nombre familiar a través del tiempo. La escena en general se presenta como una exhibición deliberada de estatus y autoridad, destinada a consolidar la imagen pública de esta familia influyente.