Château de Versailles – François Dubois -- Annointing of Pepin the Short at Saint-Denis, 28 July 754
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El foco principal recae sobre una figura ecclésiástica, ataviada con ropas suntuosas, que extiende sus manos hacia un joven de pie frente a él. Este joven, vestido con una túnica blanca y rodeado por una corte de personajes, parece ser el objeto de una ceremonia de consagración o bendición. La postura del sacerdote denota autoridad y solemnidad, mientras que la del joven sugiere humildad y receptividad ante la gracia divina.
A su alrededor, se despliega un numeroso grupo de individuos, vestidos con indumentaria variada que indica diferentes rangos sociales y roles dentro de la corte. Algunos observan atentamente el acto central, otros parecen participar en una procesión o guardia de honor. La multitud es densa, lo que contribuye a la sensación de importancia del evento.
La arquitectura que sirve de telón de fondo es imponente: arcos de medio punto se repiten en perspectiva, creando una sensación de profundidad y grandiosidad. Las ventanas altas dejan filtrar haces de luz que iluminan selectivamente ciertas áreas, reforzando el dramatismo de la escena. La disposición de los elementos arquitectónicos sugiere un espacio sagrado, un lugar reservado para actos de gran importancia política y religiosa.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de legitimidad, poder y divinidad. El acto de consagración o bendición implica una transferencia de autoridad divina al joven, sugiriendo que su reinado está justificado por lo alto. La presencia de la corte refuerza la idea de un sistema jerárquico bien establecido, donde el poder se ejerce a través de rituales y ceremonias públicas. El uso de la luz y la sombra contribuye a crear una atmósfera de misterio y reverencia, sugiriendo que los eventos representados trascienden lo meramente terrenal. La composición general transmite un mensaje de estabilidad y orden, reforzando la idea de un reino gobernado por la gracia divina y el consenso social.