Château de Versailles – Aimé Nicolas Morot -- Gustave Eiffel (1832-1923)
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Comentarios: 1 Ответы
Я не думаю, а скорблю о том, что мой сизифов труд с тщательной выверкой названий, имен и фамилий будет проигнорирован неким чистильщиком, который знает только одно – он должен вернуть исходное написание имен, фамилий и названий, т. к. никому верить нельзя. Ну что же – флаг в руки он получил по неписанному правилу сайта.
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La composición es formal y tradicional, propia del retrato académico. El hombre sostiene entre sus dedos lo que parece ser una pipa, un objeto que podría sugerir momentos de reflexión o disfrute personal, contrastando con la imagen pública de autoridad que irradia. La silla en la que se encuentra posicionado no solo le proporciona comodidad física, sino que también simboliza su posición social y poder.
El fondo es difuso y oscuro, construido a partir de pinceladas expresivas que sugieren una atmósfera nebulosa y misteriosa. Se intuyen elementos arquitectónicos, quizás columnas o arcos, pero permanecen vagos e indefinidos, enfocando la atención en el retratado. Sobre la mesa a su derecha se distingue una pequeña escultura de bronce, posiblemente un león, cuyo simbolismo podría aludir a fuerza, coraje y liderazgo.
La paleta de colores es dominada por tonos oscuros: negros, grises y marrones, con toques sutiles de luz que acentúan los detalles del rostro y la vestimenta. Esta elección cromática contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y dignidad. La técnica pictórica denota un dominio considerable de la pincelada, con una atención meticulosa al detalle en el tratamiento de las texturas: la suavidad de la piel, la rigidez de la tela, la riqueza del bronce.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece transmitir una sensación de autoridad y prestigio. El hombre proyecta una imagen de solidez, inteligencia y experiencia. La presencia de la pipa y la escultura sugieren un hombre complejo, capaz de combinar el rigor profesional con momentos de ocio y contemplación. Se intuye una vida dedicada al trabajo y a la consecución de objetivos ambiciosos, pero también una faceta más íntima y personal. El retrato no solo captura la apariencia física del retratado, sino que también busca revelar algo sobre su carácter y su lugar en el mundo.