Vincent van Gogh – Farmer Sitting at the Fireside, Reading
Ubicación: Kröller-Müller Museum, Otterlo.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: ocres, marrones, grises y verdes apagados que evocan la sencillez del entorno rural y el paso del tiempo sobre la piel curtida del campesino. El fuego, sin embargo, introduce una nota de vitalidad con sus reflejos anaranjados y amarillos, creando un contraste lumínico que atrae la atención hacia él y a la vez ilumina parcialmente al hombre.
La expresión del rostro es difícil de precisar; parece una mezcla de concentración y melancolía, quizás incluso una resignación serena ante el peso de los años. El detalle de las manos, grandes y callosas, sosteniendo el libro con firmeza, sugiere una conexión profunda con la lectura como fuente de consuelo o conocimiento.
Más allá de lo evidente, la pintura susurra subtextos sobre la soledad, la sabiduría adquirida a través del trabajo duro y la importancia de los pequeños placeres en la vida sencilla. La presencia del hogar no solo proporciona calor físico, sino que también simboliza un refugio emocional, un espacio íntimo donde el hombre puede encontrar paz y compañía en la lectura. La olla colgada sobre el fuego insinúa una cena frugal pero sustanciosa, completando la imagen de una existencia austera pero digna. El libro mismo se convierte en un símbolo de esperanza y trascendencia, sugiriendo que incluso en la más humilde de las vidas, existe la posibilidad de acceder a mundos más amplios a través del conocimiento. La atmósfera general es de quietud contemplativa, invitando al espectador a reflexionar sobre el valor de la experiencia humana y la belleza encontrada en lo ordinario.