Vincent van Gogh – Portrait of a One-Eyed Man
Ubicación: Van Gogh Museum, Amsterdam.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La expresión del hombre es compleja: se percibe una mezcla de cansancio, melancolía y quizás incluso una pizca de desafío. Sus labios están ligeramente curvados hacia abajo, sosteniendo entre ellos un cigarro encendido que emite un tenue hilo de humo. La luz incide sobre su rostro desde la izquierda, revelando las texturas de su piel envejecida y acentuando las sombras bajo sus ojos.
La técnica pictórica es notable por el uso de pinceladas gruesas y visibles, aplicadas con una energía palpable que transmite una sensación de inmediatez y vitalidad. La paleta de colores se centra en tonos terrosos, verdes y azules, creando una atmósfera sombría y melancólica. El fondo, de un verde apagado, contribuye a aislar la figura y a dirigir toda la atención hacia el rostro del retratado.
Más allá de la representación literal, esta pintura sugiere una reflexión sobre la vulnerabilidad humana, la pérdida y la resiliencia. La ausencia del ojo puede interpretarse como una metáfora de la experiencia personal del dolor o la privación, mientras que la expresión enigmática del hombre invita a la contemplación y a la empatía. El cigarro, símbolo ambiguo, podría representar tanto un consuelo temporal como una forma de escape. En definitiva, el autor ha logrado crear un retrato psicológicamente profundo y conmovedor, que trasciende la mera representación física para explorar temas universales sobre la condición humana. La composición, aunque sencilla en su estructura, está cargada de significado y evoca una sensación de introspección y melancolía persistente.