Vincent van Gogh – Autumn Landscape with Four Trees
Ubicación: Kröller-Müller Museum, Otterlo.
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Comentarios: 3 Ответы
она завораживает
Осень унесет меня прочь!
Очень реалистично.
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La obra presenta un paisaje otoñal dominado por cuatro árboles en primer plano. Tres de estos ejemplares exhiben follaje denso y vibrante en tonos ocres, naranjas y rojizos, sugiriendo el apogeo del cambio estacional. El cuarto árbol, situado a la derecha, se muestra desprovisto de hojas, con ramas esqueléticas que contrastan fuertemente con la vitalidad de sus compañeros.
El terreno sobre el cual se alzan los árboles es una pradera extensa, representada mediante pinceladas sueltas y texturizadas en diversas tonalidades de verde y marrón. La vegetación baja parece estar marchitándose, reforzando la idea del declive otoñal. En la distancia, se vislumbra una línea arbórea más tenue y una figura humana solitaria, posiblemente un campesino o trabajador rural, que añade una escala al paisaje y sugiere la presencia de la actividad humana en este entorno natural.
El cielo ocupa una porción significativa de la composición y está cubierto por nubes grises y pesadas, lo cual contribuye a crear una atmósfera melancólica y reflexiva. La luz parece difusa, sin sombras marcadas, lo que acentúa la sensación de quietud y recogimiento.
Subtextos potenciales:
La pintura podría interpretarse como una reflexión sobre el ciclo vital y la inevitabilidad del cambio. El contraste entre los árboles frondosos y el árbol desnudo simboliza las diferentes etapas de la vida – juventud, madurez y vejez– o incluso la coexistencia de la vitalidad y la decadencia en la naturaleza. La figura humana solitaria podría representar la fragilidad del ser humano frente a la inmensidad y el paso implacable del tiempo.
La paleta cromática cálida, aunque atenuada por los tonos grises del cielo, evoca una sensación de nostalgia y belleza efímera. El tratamiento expresivo de las pinceladas sugiere un interés en capturar no solo la apariencia visual del paisaje, sino también su atmósfera emocional y sus resonancias simbólicas. La obra invita a la contemplación sobre la naturaleza transitoria de la existencia y la aceptación de los procesos naturales de cambio y renovación.