Vincent van Gogh – The Plough and the Harrow (after Millet)
Ubicación: Van Gogh Museum, Amsterdam.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se distinguen dos implementos agrícolas: un arado y un rastrillo, abandonados sobre la superficie irregular del campo. Su disposición parece aleatoria, pero su presencia introduce una nota de laboriosidad interrumpida o concluida. La luz, difusa y uniforme, no crea sombras marcadas, aplanando las formas y contribuyendo a la atmósfera general de melancolía.
En el horizonte, se vislumbra un pequeño pueblo con una iglesia prominente, delineada con contornos imprecisos. Un solitario árbol se eleva cerca del centro, actuando como punto focal en la distancia. Un grupo de aves oscuras revolotea sobre el campo, añadiendo dinamismo a la composición y sugiriendo una sensación de libertad o inquietud.
La pintura transmite una profunda reflexión sobre el trabajo rural y su relación con la naturaleza. La ausencia de figuras humanas acentúa la soledad del paisaje y evoca un sentimiento de resignación ante las tareas repetitivas e implacables de la vida campesina. El campo, lejos de ser un espacio idílico, se presenta como un lugar árido y desolado, marcado por el esfuerzo humano pero también por una cierta indiferencia cósmica. La paleta de colores apagados refuerza esta impresión de tristeza y abandono, mientras que la pincelada vigorosa sugiere una lucha interna, una tensión entre la voluntad humana y las fuerzas naturales. Se intuye una crítica implícita a la alienación del trabajo en un contexto rural, donde el individuo se ve reducido a una mera herramienta al servicio de la tierra. La imagen invita a contemplar la fragilidad de la existencia frente a la inmensidad del paisaje y el paso inexorable del tiempo.