Ivan Konstantinovich Aivazovsky – Night at Sea
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Comentarios: 4 Ответы
класссно
От картины веет таким спокойствием и умиротворением...
Пустынный пляж. Уснувший бриг. Луна, не спящая как будто...
Прочь – от скандалов и интриг – туда, где ветер пахнет утром,
Кружит средь сливовых ветвей, накрыв траву цветенья вьюгой,
Где вдохновенный соловей выводит соло для подруги...
Скорее танец, а не бег от недосказанности глифов,
От звона якорных цепей, от пляски волн в прибрежных рифах,
От полуночной немоты...
... Роняло в воду звон монисто,
И след сандалей золотых не таял в пене бархатистой.
(Стихи мои)
А вы, случайно, не поэт?
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En esta obra se observa un velero de tres mástiles recortado contra un cielo nocturno intensamente azul y una luna prominente. La embarcación, representada en silueta oscura, parece navegar sobre aguas turbulentas, iluminadas por el reflejo plateado del astro. El mar no se presenta como una extensión tranquila; las pinceladas sugieren movimiento, olas cortas y la presencia de espuma, aunque sin un dramatismo excesivo.
El cielo domina la composición. Las nubes, en tonos lavanda y azul oscuro, envuelven la luna, creando una atmósfera melancólica y misteriosa. La luz lunar no es uniforme; se difumina y refracta sobre el agua, generando destellos que parecen danzar con las olas.
La paleta de colores es fría, dominada por azules, violetas y grises, con toques ocasionales de ocre en la parte inferior del lienzo, posiblemente representando una playa o costa rocosa. Esta elección cromática refuerza la sensación de soledad y aislamiento.
Subtextos potenciales: La imagen evoca temas como la fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza. El velero solitario puede interpretarse como un símbolo de la existencia individual, enfrentando las dificultades y los desafíos del destino. La noche, tradicionalmente asociada con lo desconocido y el subconsciente, añade una capa de introspección y reflexión. La luz lunar, a menudo vinculada con la intuición y los sueños, podría sugerir una búsqueda espiritual o un anhelo por algo más allá de lo tangible. El mar agitado, sin ser amenazante, insinúa la incertidumbre y el constante cambio inherente a la vida. La ausencia de figuras humanas en la embarcación acentúa la sensación de vulnerabilidad y la conexión del hombre con las fuerzas elementales.