Ivan Konstantinovich Aivazovsky – Night Constantinople 1886 25h37
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto en primer plano la silueta oscura de un barco de vela, anclado o a la deriva, cuya estructura se alza como un espectro contra el cielo nocturno. A su derecha, emerge del agua una construcción singular: una edificación con cúpula central y minarete, iluminada por un resplandor interno que contrasta con la penumbra circundante. Esta luz no es uniforme; presenta variaciones de intensidad que acentúan su forma y sugieren una fuente luminosa compleja en su interior.
En el agua, se distingue una pequeña embarcación remolcada por una figura humana, apenas perceptible en la oscuridad. Su presencia introduce un elemento de escala humana a la escena, enfatizando la inmensidad del entorno y la fragilidad de la existencia individual frente a la grandiosidad del paisaje. El reflejo de la edificación se extiende sobre la superficie acuática, creando una duplicación fantasmal que difumina los límites entre realidad e ilusión.
La ciudad, ubicada en el fondo, se presenta como un conjunto de formas indefinidas y contornos borrosos, apenas insinuadas por destellos de luz. No es una representación detallada, sino más bien una sugerencia de la vida urbana que persiste bajo la noche. La ausencia de figuras humanas en la ciudad refuerza la sensación de soledad y aislamiento.
Subyacentemente, esta pintura evoca un sentimiento de melancolía y misterio. El contraste entre la luz y la oscuridad no es simplemente visual; simboliza una lucha entre la esperanza y la desesperación, la claridad y la confusión. La edificación iluminada podría interpretarse como un faro de esperanza en medio de la oscuridad, o quizás como una prisión resplandeciente que encierra secretos inconfesables. El barco solitario sugiere un viaje incierto, mientras que la pequeña embarcación remolcada representa el esfuerzo humano por navegar a través de las incertidumbres de la vida. La atmósfera general invita a la reflexión sobre la naturaleza del tiempo, la memoria y la condición humana.