The seventh day of creation
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La parte superior presenta un círculo concéntrico dominado por figuras humanas con vestimentas suntuosas y halos dorados. Estas figuras parecen flotar dentro de un espacio delimitado por un resplandor rojizo que irradia hacia afuera. En el centro del círculo, una figura central, presumiblemente femenina, sostiene en sus brazos a un niño envuelto en telas claras. La expresión de la figura femenina es serena y contemplativa, mientras que el niño parece extender los brazos con gesto de bienvenida o bendición. La presencia de múltiples figuras circundantes sugiere una corte celestial, posiblemente representando ángeles o santos.
En contraste, la zona inferior muestra un paisaje más accidentado y poblado. Se distinguen figuras humanas en actitudes diversas: algunas parecen trabajar la tierra, otras observan con curiosidad hacia el cielo. La paleta de colores es más terrosa, con tonos ocres, marrones y verdes oscuros que sugieren una conexión directa con la naturaleza. La disposición de estas figuras transmite una sensación de movimiento y actividad, en oposición a la quietud contemplativa del ámbito superior.
El contraste entre las dos zonas no es meramente espacial; también implica una diferencia conceptual. La parte superior parece representar el reino divino, un espacio de gracia y trascendencia, mientras que la inferior simboliza el mundo terrenal, con sus labores y preocupaciones cotidianas. La conexión entre ambos ámbitos se establece a través del resplandor rojizo que emana desde arriba, sugiriendo una influencia divina sobre el mundo material.
El uso de inscripciones jerárquicas en los bordes superiores refuerza la idea de un orden divino preestablecido. La composición general sugiere una reflexión sobre la creación y la relación entre lo celestial y lo terrenal, invitando a la contemplación del misterio de la existencia. La disposición de las figuras y el contraste cromático contribuyen a crear una atmósfera de reverencia y asombro ante la divinidad.