Triptych Lord Almighty with unknown saints
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La figura se presenta con una expresión solemne y contemplativa; sus ojos están dirigidos hacia arriba, sugiriendo una conexión trascendental. El rostro, aunque estilizado, denota serenidad y cierta melancolía. La barba es larga y oscura, un rasgo común en representaciones de figuras masculinas sagradas.
La vestimenta es compleja: un manto oscuro, posiblemente negro o verde muy profundo, con pliegues marcados que sugieren movimiento y una presencia imponente. El tratamiento del manto, con sus líneas angulosas y sombras abruptas, le confiere una textura casi escultural.
Un halo dorado rodea la cabeza de la figura, un atributo distintivo de santidad e iluminación divina. En el interior del halo se aprecia una cruz, reforzando su identidad como figura religiosa central.
En sus manos sostiene un libro abierto, cuyas páginas exhiben caracteres escritos que parecen ser cirílicos. La presencia del libro indica conocimiento, revelación y la transmisión de una palabra sagrada. La lectura o contemplación de este texto parece ser el acto principal representado.
El fondo es uniforme, de color crema o beige claro, lo cual enfatiza la figura central y crea un efecto de luminosidad que irradia desde ella. El marco exterior muestra signos de desgaste y envejecimiento, con una pátina amarillenta que sugiere antigüedad y veneración a lo largo del tiempo.
Subtextualmente, esta imagen podría interpretarse como una representación de la divinidad en un estado de meditación o revelación. La postura sentada, el libro abierto y la mirada dirigida hacia arriba sugieren una búsqueda espiritual y una conexión con un plano superior. El manto oscuro puede simbolizar tanto la humildad como el poder divino. La paleta de colores, dominada por tonos oscuros y contrastados con el dorado del halo, evoca una atmósfera de misterio y solemnidad. La sencillez formal, característica de la iconografía religiosa, busca trascender la representación literal para comunicar un mensaje espiritual profundo.