Entry of the Lord into Jerusalem
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto a esta figura ecuestre frente a una estructura arquitectónica de tonos rojizos y ocres, que sugiere una ciudadela o puerta de acceso a una urbe. A ambos lados se agrupan personajes vestidos con túnicas de colores cálidos, delineados por halos dorados que denotan su santidad. La representación de estos individuos es esquemática, priorizando la función narrativa sobre el realismo individualizado.
La paleta cromática es limitada y vibrante: predominan los ocres, rojos y amarillos, con toques de verde en la vegetación representada de manera simplificada. El uso del dorado, tanto en los halos como en algunos detalles de las vestimentas, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y trascendencia.
El fondo se presenta como un muro o pared de textura rugosa, que acentúa la sensación de profundidad y encuadramiento. La luz es uniforme y difusa, sin sombras marcadas, lo que favorece la legibilidad de los personajes y la claridad del relato.
Subyacentemente, la pintura transmite una atmósfera de expectación y reverencia. El gesto de las manos de algunos personajes, alzados en señal de saludo o adoración, refuerza esta impresión. La figura central, aunque representada con cierta distancia emocional, irradia una sensación de autoridad y divinidad. La composición, a pesar de su sencillez formal, busca evocar un momento crucial dentro de una narrativa religiosa, invitando a la contemplación y a la reflexión sobre el significado del evento representado. Se percibe una intencionalidad en la simplificación de las formas para facilitar la comprensión del mensaje espiritual que se pretende transmitir.