Resurrection of Lazarus
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se organiza en torno a dos figuras principales: el individuo que extiende sus manos hacia el sepulcro, rodeado por un halo luminoso que denota su santidad, y la persona que emerge de la abertura rocosa, vestida con una túnica blanca, también coronada por un halo. Esta última figura se presenta con las manos cruzadas sobre el pecho, en una pose que sugiere humildad y sumisión a la voluntad divina.
Alrededor de la figura central, un grupo de hombres observa la escena con expresiones variadas: asombro, reverencia e incluso temor. Sus vestimentas, predominantemente claras y fluidas, contrastan con los tonos terrosos del entorno rocoso, enfatizando su separación del espacio sagrado. Una mujer, ataviada con un velo oscuro, se arrodilla en primer plano, ofreciendo una imagen de devoción personal y contemplación silenciosa.
La paleta cromática es limitada, dominada por tonos ocres, dorados y blancos, que contribuyen a la atmósfera mística y trascendental de la obra. La pincelada es esquemática y estilizada, característica del arte religioso de la época, priorizando la representación simbólica sobre el realismo naturalista.
Subyacentemente, la pintura parece explorar temas de vida, muerte y resurrección, así como la intervención divina en los asuntos humanos. El sepulcro no solo representa la tumba física, sino también la transición entre la existencia terrenal y una realidad superior. La luz que emana del interior simboliza la esperanza y la redención, mientras que las reacciones de los testigos sugieren el impacto profundo de este evento milagroso en la comunidad. La arquitectura distante, con sus muros y torres, podría interpretarse como un símbolo de la autoridad terrenal frente a la divinidad, o quizás como una representación del mundo que queda atrás tras la trascendencia. La composición, en su conjunto, invita a la reflexión sobre la fe, el misterio y la promesa de una vida más allá de lo visible.