Metropolitan Museum: part 1 – Asher Brown Durand - Ariadne
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 3 Ответы
Эта картина приписана Джону Вандерлину в книге А. Д. Чегодаев Искусство США 1675-1975. Издательство Москва "Искусство" 1976 г. и в Большой Энциклопедии Кирилла и Мефодия за 2010 г. Числилась в Пенсильванской Академии художеств. Но это не так важно. США
Светлана, спасибо за информацию. Источник атрибутики - музей Метрополитен, возможно у них ошибка.
Светлана, это копия картины Вандерлина. Копию написал Дюран.
No se puede comentar Por qué?
El entorno natural es exuberante pero también opresivo. Una densa vegetación enmarca la escena, limitando la visión y acentuando la sensación de aislamiento de la figura femenina. La profundidad del paisaje se logra mediante el uso gradual de tonos más claros que conducen la mirada hacia un horizonte lejano donde se vislumbra una costa brumosa. Esta perspectiva crea una tensión entre la inmediatez de la mujer y la vastedad del mundo exterior, intensificando su soledad aparente.
La paleta cromática es dominada por el rojo vibrante del tejido, que contrasta con los tonos verdes oscuros de la vegetación y los azules pálidos del cielo distante. Este contraste no solo genera un impacto visual inmediato, sino que también puede interpretarse como una representación simbólica de la pasión, el peligro o incluso la pérdida.
La composición evoca una atmósfera melancólica y reflexiva. La ausencia de elementos narrativos explícitos invita a la interpretación personal, permitiendo al espectador proyectar sus propias emociones y experiencias sobre la escena. Se percibe un subtexto de fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza, así como una exploración de temas como el abandono, la vulnerabilidad y la búsqueda de refugio. La luz, cuidadosamente distribuida, contribuye a crear una atmósfera onírica que difumina los límites entre lo real y lo imaginario.