Rijksmuseum: part 1 – Reni, Guido -- Maria Magdalena, 1627-1720
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Comentarios: 1 Ответы
Никогда Магдалину не рисовали старой и потасканной, но всегда молодой, красивой и богатой. Интересно, а в чём она больше каялась, что мало брала, или что поздно начала?
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Aquí se observa una composición de marcado dramatismo y emotividad. Una figura femenina domina la escena, representada con un gesto de profunda melancolía o quizás desesperación. Su rostro, iluminado por una luz que acentúa su palidez, está inclinado hacia arriba en una expresión de súplica o contemplación. La cabellera, abundante y ondulada, cae sobre sus hombros, contribuyendo a la sensación de fragilidad y vulnerabilidad.
La mujer se encuentra envuelta en un manto rojo intenso, que contrasta con la blancura del tejido que cubre su pecho y brazo. Este contraste cromático no solo aporta dinamismo visual, sino que también podría interpretarse como una representación simbólica de la pasión y el sufrimiento. A sus pies, reposa un cráneo, elemento recurrente en la iconografía de la vanitas, que alude a la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte.
En la parte superior del cuadro, dos querubines se despliegan en una actitud juguetona, pero su presencia no restaura la serenidad a la escena. Más bien, intensifica el contraste entre lo terrenal y lo divino, sugiriendo una posible redención o consuelo espiritual frente al dolor. El paisaje que se vislumbra tras los ángeles es oscuro y difuso, reforzando la atmósfera de misterio y trascendencia.
La luz juega un papel fundamental en esta obra. Proviene de una fuente no visible, iluminando selectivamente el rostro y el pecho de la mujer, mientras que el resto de la composición permanece sumido en las sombras. Esta técnica acentúa la teatralidad de la escena y dirige la atención del espectador hacia los elementos más significativos.
El conjunto sugiere una reflexión sobre temas universales como el dolor, la pérdida, la mortalidad y la esperanza. La figura femenina podría representar a un personaje arrepentido o afligido, buscando consuelo en lo divino frente a las adversidades de la vida. El uso del cráneo y los querubines establece una tensión entre la realidad terrenal y la promesa de una existencia más allá de la muerte, invitando al espectador a contemplar la condición humana con mayor profundidad. La composición, aunque cargada de dramatismo, transmite también una sensación de íntima introspección y espiritualidad.