Johann Zoffany – The Flower Girl
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven porta un sombrero adornado con una cinta negra, que le confiere cierta dignidad aunque no oculta su origen humilde. Un chaleco blanco resalta sobre un vestido sencillo y oscuro, complementado por una capa roja que envuelve su hombro izquierdo. En sus manos sostiene un ramo de flores silvestres en una cesta de mimbre, mientras que con la otra mano se apoya en un palo, posiblemente utilizado para facilitar su trabajo como vendedora ambulante.
Su expresión es compleja: no hay alegría exuberante ni tristeza abierta, sino más bien una mezcla de resignación y cierta melancolía. La mirada directa al espectador establece una conexión íntima, invitando a la reflexión sobre su vida y circunstancias. La leve hinchazón en sus mejillas podría sugerir fatiga o incluso enfermedad, añadiendo una capa de vulnerabilidad a su retrato.
El uso del color es deliberado: el rojo vibrante de la capa contrasta con los tonos oscuros del vestido y el fondo, atrayendo la atención hacia ella. La paleta cromática en general es cálida, pero apagada, contribuyendo a una atmósfera de introspección y realismo.
Más allá de la representación literal de una joven vendedora de flores, esta pintura parece explorar temas de pobreza, trabajo infantil y la dignidad humana frente a la adversidad. La ausencia de adornos ostentosos y la sencillez de su vestimenta enfatizan su condición social, mientras que su mirada directa desafía al espectador a reconocerla como un individuo con una historia propia. El ramo de flores, símbolo de belleza y fragilidad, contrasta con la dureza implícita en su vida cotidiana, sugiriendo quizás una esperanza tenue o una añoranza por algo más. La composición, aunque sencilla, transmite una sensación de quietud y contemplación que invita a una lectura profunda del personaje representado.