Metropolitan Museum: part 1 – Edgar Degas - The Rehearsal of the Ballet Onstage
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El foco central recae en un grupo de bailarinas, vestidas con tutús blancos que se diluyen en el entorno gracias a la pincelada suelta y luminosa. No hay una coreografía definida; más bien, se percibe un momento de preparación, de ajuste, donde las figuras se encuentran en diversas posturas: algunas estirando, otras conversando, otras concentradas en sus movimientos. La disposición no es simétrica ni formal, sino que transmite la espontaneidad y el desorden inherentes a una sesión de trabajo.
Un hombre, presumiblemente el coreógrafo o director, se encuentra entre las bailarinas, observándolas con atención. Su figura, vestida de oscuro, contrasta con la palidez de los tutús y aporta un elemento de autoridad y control. A su alrededor, otros hombres, quizás miembros del personal técnico o espectadores informales, permanecen sentados en sillas, también observando el ensayo.
La composición es dinámica; las líneas diagonales creadas por las posturas de las bailarinas y la disposición de los objetos generan una sensación de movimiento y energía contenida. La perspectiva no es tradicionalmente realista; se juega con la profundidad del espacio para crear una impresión de inmediatez, como si el espectador fuera un testigo privilegiado de este momento íntimo.
Subyace en esta representación una reflexión sobre la fragilidad y la transitoriedad de la belleza. Las bailarinas, figuras idealizadas por su gracia y elegancia, se revelan aquí como seres humanos, sujetos a la fatiga, la distracción y el proceso creativo. El ensayo no es un espectáculo terminado, sino un trabajo en progreso, una búsqueda constante de la perfección que nunca se alcanza completamente. La atmósfera general evoca una sensación de melancolía sutil, una conciencia de la fugacidad del momento artístico y la precariedad de la existencia escénica. Se intuye una crítica implícita a la artificialidad del mundo del espectáculo, desvelando el esfuerzo y la disciplina que se esconden tras la apariencia de perfección.