Jan Brueghel The Elder – Adoration of the Magi
Ubicación: Royal Museum of Fine Arts, KMSKA, Antwerp (Koninklijk Museum Voor Schone Kunsten, KMSKA).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el frente, una construcción tosca, posiblemente un establo o choza, sirve como escenario para la reunión. La luz, aunque tenue, ilumina a las figuras centrales: un hombre arrodillado con ofrendas, y otro de pie que parece presentar a un niño pequeño, envuelto en telas. A su alrededor, una multitud heterogénea se agolpa, compuesta por hombres, mujeres y niños de diversas edades y vestimentas. La variedad de atuendos sugiere diferentes estatus sociales y orígenes geográficos; algunos visten ropas lujosas, mientras que otros parecen pertenecer a clases más humildes. Se percibe una atmósfera de reverencia mezclada con curiosidad y expectación.
El artista ha prestado gran atención al detalle en la representación de los rostros y las texturas de las telas. La riqueza cromática es notable, especialmente en los colores vibrantes de algunas vestimentas que contrastan con el tono terroso del establo y el cielo nublado. La composición es densa y dinámica; las figuras se entrelazan creando una sensación de movimiento y vitalidad.
En el plano de fondo, la ciudad distante se presenta como un contraste marcado con la sencillez del escenario principal. La arquitectura monumental sugiere poder y prosperidad, pero también podría interpretarse como una representación de la opulencia mundana que contrasta con la humildad del nacimiento que se celebra en primer plano. La presencia de caballos y otros animales refuerza la idea de un cortejo o procesión llegada desde lejos.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de humildad frente a la divinidad, la universalidad de la fe y la convergencia de diferentes culturas y clases sociales ante un evento trascendental. La representación del establo como lugar sagrado sugiere una inversión de valores: lo humilde y lo marginal se eleva para acoger lo divino. La multitud variopinta podría simbolizar la aceptación universal del mensaje que se proclama, mientras que el contraste entre la pobreza del escenario y la riqueza del fondo invita a la reflexión sobre las paradojas de la fe y el poder. La mirada dirigida hacia el niño central sugiere una invitación al espectador a participar en este momento de revelación.