Jan Brueghel The Elder – Aeneas and the Sibyl in the Underworld
Ubicación: Museum of Fine Arts (Szépművészeti Múzeum), Budapest.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el centro del primer plano, dos figuras destacan: una masculina, vestida con armadura y portando un cetro, y otra femenina, ataviada con ropajes que sugieren una condición profética o divina. La figura masculina parece guiar a la femenina, mientras ambos observan con aprensión el paisaje que se abre ante ellos. Su postura transmite una mezcla de temor reverencial y determinación.
El fondo está dominado por un imponente desnivel rocoso, iluminado por un resplandor espectral que emana de una abertura en la distancia. Esta luz, aunque tenue, sugiere una posible salida o una visión del más allá. En el interior de esta abertura se vislumbra una embarcación navegando sobre aguas turbias, lo que podría simbolizar un viaje hacia un destino desconocido o una transición entre mundos.
La multitud que puebla el primer plano exhibe una variedad de expresiones y actitudes: algunos parecen atormentados por el sufrimiento, otros se abandonan a la desesperación, mientras que otros más parecen resignados a su destino. Entre ellos, se distinguen figuras con rasgos grotescos y deformes, que sugieren la presencia de demonios o espíritus malignos.
La composición general sugiere una alegoría sobre la fragilidad humana frente al poder del destino y la inevitabilidad de la muerte. La presencia de las dos figuras centrales podría interpretarse como un intento de comprender los misterios del más allá o de buscar una guía en medio de la oscuridad. El contraste entre la luz tenue que emana del fondo y la penumbra que domina el primer plano crea una tensión dramática que invita a la reflexión sobre temas como la redención, el pecado y la esperanza. La multitud, con su diversidad de reacciones, refleja la complejidad de la experiencia humana ante lo desconocido. El uso de la luz y las sombras contribuye a crear una atmósfera de misterio y temor reverencial, invitando al espectador a contemplar los abismos del alma humana.