Domenichino – Diana Hunting (detail)
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
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La paleta cromática es rica y cálida, dominada por tonos ocres, dorados y rojizos que sugieren una atmósfera luminosa y vibrante. La luz incide sobre las figuras de manera desigual, creando contrastes que acentúan sus volúmenes y modelan sus cuerpos desnudos.
En primer plano, dos niños pequeños son el foco principal. Uno se encuentra sentado en lo que parece ser un lecho de hojas o hierba húmeda, con una expresión de alerta y dirección, apuntando hacia un punto fuera del encuadre. El otro, recostado sobre su costado, exhibe una actitud más relajada, aunque igualmente atenta a la escena que se desarrolla. La presencia de estos niños introduce una nota de inocencia y vulnerabilidad en el contexto de la caza, sugiriendo quizás una conexión entre la divinidad representada y la pureza infantil.
En segundo plano, un grupo de figuras adicionales participa en la acción. Se distinguen arqueros tensando sus arcos, uno de los cuales apunta hacia una serpiente que se desliza por el suelo. La presencia del perro, con su mirada fija y su postura alerta, refuerza la temática de la caza y la vigilancia.
La composición es dinámica y fluida, con las figuras distribuidas en diferentes planos y actitudes. El movimiento se sugiere a través de la tensión de los cuerpos, la dirección de las miradas y la disposición de los elementos.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una representación de la fertilidad, la abundancia y el poder de la naturaleza. La figura central, posiblemente una diosa asociada con la caza o la luna, se asocia a menudo con la protección de la vida silvestre y la renovación constante del mundo natural. Los niños podrían simbolizar la promesa de continuidad y la conexión entre las generaciones. La serpiente, por su parte, introduce un elemento de peligro y desafío, sugiriendo que incluso en el paraíso, existen fuerzas que amenazan el equilibrio. La escena evoca una sensación de armonía tensa, donde la belleza y la gracia coexisten con la amenaza latente del mundo salvaje.