Rijksmuseum: part 3 – Bramer, Leonaert -- De verloochening van Petrus, 1642
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La figura de la izquierda, arrodillada y con el rostro inclinado hacia abajo, parece estar examinando algo pequeño que sostiene en sus manos. Su postura denota una mezcla de concentración y posible angustia. La luz incide directamente sobre su cabello y parte de su vestimenta, creando un contraste notable con las zonas oscurecidas del resto de la figura.
A su derecha, otro personaje se encuentra sentado, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante y la cabeza gacha. Su expresión es de profunda tristeza o arrepentimiento; sus manos cubren parcialmente su rostro, como si intentara ocultar una vergüenza o un dolor interno. La luz ilumina solo una parte de su torso y brazo, acentuando su aislamiento dentro del conjunto.
En el fondo, se distinguen varias figuras adicionales, envueltas en sombras. Sus rostros son difíciles de discernir con claridad, pero sus gestos sugieren sorpresa, consternación o incluso reprobación. Uno de ellos parece cubrirse la cara con las manos, intensificando la atmósfera de tensión y conflicto emocional que impregna la escena.
La paleta cromática es dominada por tonos cálidos – ocres, amarillos y marrones – que contribuyen a crear una sensación de intimidad y dramatismo. El uso del claroscuro, técnica característica de la pintura barroca, acentúa el contraste entre las zonas iluminadas y las oscuras, dirigiendo la atención del espectador hacia los personajes principales y enfatizando su estado emocional.
La disposición de los elementos sugiere un momento crucial, posiblemente una confesión o una negación. La luz, como símbolo divino, parece juzgar a los personajes, revelando sus debilidades y contradicciones. El gesto de cubrirse el rostro en la figura sentada podría interpretarse como una manifestación de culpa o arrepentimiento, mientras que la concentración del personaje arrodillado podría simbolizar un intento de comprender o justificar lo ocurrido. La presencia de los observadores en segundo plano refuerza la idea de un evento público y trascendental, con implicaciones para toda la comunidad representada.