Rijksmuseum: part 3 – Reymerswale, Marinus van -- De heilige Hieronymus in zijn studeervertrek, 1535-1545
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una escena de introspección y estudio, ambientada en un espacio que sugiere un retiro o celda. La figura central, un hombre de edad avanzada con barba abundante y expresión pensativa, domina la composición. Viste una túnica roja, cuyo color intenso contrasta con el fondo oscuro y la palidez de su rostro. Su postura es ligeramente inclinada hacia adelante, como absorto en sus pensamientos o en la lectura del volumen abierto que se encuentra sobre un escritorio.
El escritorio, ricamente iluminado, está cargado de objetos simbólicos. Un cráneo humano reposa prominentemente cerca del borde, recordatorio constante de la mortalidad y la fugacidad de la vida terrenal. A su lado, varios pergaminos enrollados sugieren una acumulación de conocimiento y estudio. Un libro abierto muestra una miniatura en su interior, posiblemente representando un episodio bíblico o una escena religiosa que sirve como fuente de inspiración o meditación para el hombre.
En el fondo, se adivina una estantería repleta de libros y objetos diversos, lo cual refuerza la idea de un espacio dedicado al aprendizaje y a la contemplación. Una cruz pequeña, junto con un objeto que podría ser una lanza, se encuentran apoyados en la pared, insinuando una conexión con la fe cristiana y el sacrificio redentor.
La iluminación es cuidadosamente distribuida: destaca la figura del hombre y los objetos sobre el escritorio, mientras que el resto de la escena permanece sumido en la penumbra. Esta técnica acentúa la atmósfera de recogimiento y misterio, invitando a la reflexión sobre temas como la vida, la muerte, la fe y el conocimiento.
La composición general transmite una sensación de soledad y aislamiento, pero también de profunda sabiduría y serenidad interior. El hombre parece estar inmerso en un proceso de introspección, confrontándose con los grandes interrogantes de la existencia a través del estudio y la contemplación religiosa. La presencia del cráneo actúa como memento mori, una advertencia sobre la inevitabilidad de la muerte que impulsa al individuo a buscar significado y trascendencia en su vida. El autor ha logrado crear un ambiente cargado de simbolismo, donde cada objeto y detalle contribuyen a transmitir un mensaje profundo sobre la condición humana.