Rijksmuseum: part 3 – Josselin de Jong, Pieter de -- Mevr. A J Zubli-Maschhaupt, 1887
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La mujer viste un elegante vestido negro, posiblemente de terciopelo, adornado con encajes delicados en los puños y cuello. La sobriedad del atuendo contrasta sutilmente con la riqueza de los detalles textiles, sugiriendo una posición social acomodada pero discreta. Sus manos están entrelazadas sobre su regazo, sosteniendo lo que parece ser un guante de encaje, un gesto que denota calma y control.
El rostro es el elemento central del retrato. La mujer presenta una expresión serena, con una leve sonrisa que transmite inteligencia y dignidad. Los ojos, aunque directos, no son desafiantes; más bien, sugieren una introspección profunda y una cierta melancolía. El cabello, recogido en un moño sencillo, revela la edad de la retratada, pero también acentúa la elegancia natural de sus facciones.
La técnica pictórica es notable por su realismo sutil. Se aprecia una pincelada fluida y expresiva, especialmente en el tratamiento del vestido y el fondo, donde se diluyen los contornos para crear una atmósfera envolvente. La luz incide sobre el rostro y las manos de manera uniforme, modelando sus formas con delicadeza y resaltando la textura de la piel.
En cuanto a los subtextos, el retrato parece transmitir un mensaje de estabilidad, madurez y refinamiento. El atuendo formal y la pose contenida sugieren una mujer perteneciente a una clase social alta, consciente de su posición y respetuosa de las convenciones sociales. La expresión serena y la mirada introspectiva podrían indicar una vida marcada por experiencias significativas, quizás incluso por alguna pérdida o desafío personal. La ausencia de elementos decorativos llamativos en el fondo refuerza la idea de una personalidad centrada en sí misma y en sus valores internos, más que en las apariencias externas. El retrato, en su conjunto, evoca un sentido de quietud y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la complejidad de la experiencia humana.