Part 3 Prado Museum – Murillo, Bartolomé Esteban -- La Anunciación
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Esta última, ataviada con un manto azul oscuro, permanece de pie, con las manos juntas en señal de oración o sorpresa. Su expresión es serena, aunque se intuye una mezcla de asombro e incertidumbre ante el mensaje que recibe. La luz incide sobre su rostro y manos, resaltando la pureza y la fragilidad de su figura.
El fondo está dominado por un halo luminoso, donde se distinguen varias figuras angelicales flotantes, rodeando una paloma blanca, símbolo tradicional del Espíritu Santo. Esta representación celestial refuerza la naturaleza divina del evento que se narra. A la derecha, una columna corintia y un libro abierto sobre un manto rojo aportan elementos arquitectónicos y simbólicos que contextualizan la escena en un espacio sagrado.
La composición es asimétrica, con el ángel ocupando una parte considerable de la izquierda del lienzo, mientras que la figura femenina se ubica más centrada. Esta disposición crea una tensión visual que dirige la mirada del espectador hacia el punto focal: el encuentro entre ambas figuras. La paleta de colores es rica en tonos cálidos y fríos, con predominio del azul, el rojo y los dorados, contribuyendo a crear una atmósfera de solemnidad y misterio.
Más allá de lo evidente, se pueden inferir subtextos relacionados con la fe, la humildad y la aceptación del destino divino. La postura de reverencia del ángel sugiere la importancia de la obediencia a la voluntad superior, mientras que la expresión de la figura femenina refleja la complejidad emocional de recibir una noticia trascendental. El uso de símbolos como la paloma blanca y el libro abierto refuerza la dimensión espiritual de la escena, invitando a la contemplación y a la reflexión sobre los misterios de la fe. La luz, omnipresente en toda la composición, simboliza la gracia divina que ilumina y transforma la vida humana.