William Hogarth – Scene from John Gay’s «The Beggar’s» Opera
Ubicación: Museums and Art Gallery, Birmingham.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, tres figuras dominan la composición. Un hombre vestido con un abrigo rojo intenso y pantalones oscuros gesticula con vehemencia hacia una mujer ataviada con un vestido blanco que se aparta de él, mostrando resistencia o repulsión. A su lado, otro personaje, con indumentaria más modesta y un sombrero tricornio, parece observar la interacción con una expresión ambigua, posiblemente de complicidad o interés. La disposición de estos personajes sugiere una confrontación, un rechazo o una negociación tensa.
El público asistente, representado por una multitud variada en edad y vestimenta, ocupa el resto del escenario. Sus rostros reflejan una mezcla de curiosidad, diversión y, quizás, cierta condescendencia hacia los actores. La presencia de mujeres con elaborados peinados y hombres con pelucas largas indica un espectro social diverso que acude a presenciar la representación.
La iconografía presente en el fondo es significativa. Un escudo heráldico, aunque parcialmente visible, aporta una nota de ironía al yuxtaponer elementos de nobleza con el ambiente marginal y desordenado del escenario. Las espadas colgadas en la pared refuerzan esta idea de un mundo invertido donde los valores tradicionales se cuestionan o se parodian.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la corrupción moral, la hipocresía social y la crítica a las convenciones aristocráticas. La representación teatral dentro de un contexto aparentemente marginal sugiere una transgresión de las normas establecidas, una forma de subvertir el orden social a través del entretenimiento. El contraste entre la opulencia de algunos espectadores y la pobreza evidente de los actores acentúa esta crítica implícita. Se intuye una narrativa que desafía las expectativas y revela las contradicciones inherentes a la sociedad representada. La escena, en su conjunto, invita a reflexionar sobre el poder del teatro como herramienta para la sátira social y la denuncia.