Federico Barocci – Aeneas Fleeing from Troy
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su alrededor, el ambiente se revela como un paisaje urbano en ruinas. Columnas imponentes, parcialmente destruidas, se alzan entre escombros y humo denso. Se intuyen edificios en llamas a lo lejos, contribuyendo a la atmósfera opresiva de destrucción. La paleta cromática está dominada por tonos cálidos – rojos, naranjas y amarillos – que evocan el fuego y la calamidad. El contraste con las áreas más oscuras acentúa la sensación de peligro inminente.
Uno de los niños en brazos del hombre parece observar con temor lo que sucede, mientras que el otro se aferra a él con desesperación. A su derecha, una joven figura femenina, vestida con ropajes elaborados, sopla una trompeta o instrumento similar, posiblemente como señal de alarma o para invocar ayuda. Su gesto, aunque aparentemente heroico, contrasta con la vulnerabilidad palpable de los niños y la tensión en el rostro del hombre.
En primer plano, un niño pequeño se encuentra arrodillado sobre una pila de escombros, su expresión reflejando confusión y miedo. Un objeto dorado, posiblemente un escudo o un adorno, yace a sus pies, simbolizando quizás la pérdida de riqueza y seguridad. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: el hombre como protector, la joven como mensajera, y los niños como víctimas inocentes.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como la supervivencia, la pérdida, el deber paternal y la fragilidad de la civilización frente a la fuerza destructiva del destino o la guerra. La imagen evoca una sensación de transitoriedad y la inevitabilidad del cambio, incluso en las sociedades más poderosas. La tensión entre la esperanza (representada por la figura femenina) y la desesperación (expresada en los rostros de los niños) crea una ambigüedad emocional que invita a la reflexión sobre la naturaleza humana ante la adversidad. La composición, con su énfasis en el movimiento diagonal y la iluminación dramática, intensifica aún más el impacto emocional de la escena.