Rijksmuseum: part 4 – Wit, Jacob de -- Jupiter, vermomd als een herder, verleidt Mnemosyne, godin van het geheugen, 1727
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En primer plano, un hombre vestido con ropas sencillas de pastor, aparentemente desaliñado, se inclina hacia una mujer recostada sobre el suelo. Su rostro muestra una expresión ambigua: una mezcla de afecto fingido y astucia calculada. La mujer, ataviada con un manto azul intenso que contrasta con la vegetación circundante, parece sorprendida o cautivada por la presencia del hombre. Su postura es relajada, casi sumisa, lo que sugiere una vulnerabilidad ante el personaje masculino.
A ambos lados de esta pareja central, dos pequeños putti revolotean, uno ofreciendo un ramo de flores y el otro observando con curiosidad la escena. Estos personajes angelicales aportan una nota de ligereza y dulzura a la composición, pero también pueden interpretarse como testigos silenciosos de un acto engañoso.
En el fondo, se aprecia un grupo adicional de figuras femeninas que parecen observar desde detrás de unos árboles. Su presencia sugiere una conexión con la mujer principal, posiblemente representando a otras ninfas o diosas. La luz tenue que las ilumina contribuye a crear una sensación de misterio y distancia.
El paisaje en sí mismo es rico en detalles: un rebaño de ovejas pastando en la lejanía, montañas cubiertas de vegetación, y un cielo parcialmente nublado. Un águila real vuela sobre la escena, simbolizando quizás el poder divino o la vigilancia celestial.
La pintura sugiere una narrativa compleja que trasciende la simple representación de una escena pastoril. La disimulación es un tema central; el hombre se presenta como un humilde pastor para ocultar su verdadera identidad y propósito. El manto azul de la mujer podría aludir a su divinidad o a su conexión con el conocimiento, lo cual hace que su aparente sumisión sea aún más intrigante. El uso de los putti introduce una dimensión lúdica y ambigua, mientras que las figuras en el fondo añaden profundidad narrativa y sugieren un contexto mitológico más amplio. La presencia del águila refuerza la idea de una intervención divina o de una fuerza superior que observa y guía los acontecimientos. En definitiva, la obra invita a la reflexión sobre temas como el engaño, la seducción, el poder y la naturaleza ilusoria de las apariencias.