Rijksmuseum: part 4 – Mieris, Willem van -- Diederik Baron van Leyden van Vlaardingen (1695-1764) met vrouw en drie zonen, 1728
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El entorno es igualmente significativo. Una columna corintia parcialmente visible sugiere una arquitectura clásica y monumental, reforzando la idea de nobleza y linaje. Un gran jarro decorativo, situado detrás de la mujer, actúa como un elemento focal que acentúa la riqueza del hogar. La luz, cuidadosamente dirigida, ilumina los rostros y las vestimentas, resaltando la textura de los tejidos y el brillo de los adornos. La paleta cromática es rica en tonos fríos – azules, verdes, grises – contrastados por toques de rojo en la indumentaria infantil y en un pequeño ramo floral a los pies del hombre.
La disposición de los personajes sugiere una jerarquía familiar clara. El hombre, con su postura dominante y vestimenta formal (el peluquín es particularmente revelador), encarna el poder patriarcal. La mujer, aunque presente, se muestra más sumisa, relegada a un segundo plano en la composición. Los niños, vestidos con gran detalle, simbolizan la continuidad del linaje y la prosperidad futura de la familia.
Más allá de la representación literal de una familia adinerada, la obra parece transmitir un mensaje sobre el estatus social y la importancia de la herencia. La meticulosidad en los detalles – desde las texturas de las telas hasta la expresión facial de cada personaje – sugiere una intención de inmortalizar a esta familia como ejemplo de virtud y prosperidad. La presencia de elementos clásicos, como la columna y el jarro decorativo, refuerza la asociación con valores tradicionales y un pasado glorioso. Se intuye que se busca proyectar una imagen de estabilidad, poder y refinamiento social. La sutil inclusión del perro a los pies de uno de los niños podría interpretarse como símbolo de lealtad familiar y compañía.